martes, 1 de diciembre de 2009

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Cuasi balance

Ayer fue la última sesión de Psicologa del año. Obviamente, como a todo el mundo, le agarró la nostalgia y la primer pregunta que me hizo (cuando la que me hace siempre es "¿te quedaste pensando en algo la última vez?" y mas luego de una sesión tan devastadora, que contaré luego) fue "¿y, que te pareció el psicoanalisis, como te sentiste?"

Sin lugar a dudas, fue buenisimo en todo sentido. Si, lloré y sigo llorando cada vez que voy. Pero no lloro por llorar, lloro por descubrir. Y resulta que la separación de mis viejos y todo el proceso que viví en la soledad de no compartirlo con casi-nadie fue muy triste, mas de lo que me imaginaba. Y lo que me duele del rechazo y me causa una angustia inexplicable es ver reflejado el proceso de mis viejos en nosotros. Como me dijo ella: "no es Novio, es tu pena".


Bueno, "pena", resulta que me estás cagando la vida, asi que te agradecería que me dejaras en paz en este hermoso 2009 que está a horas de iniciarse y te mudaras, desaparecieras, te fugaras con una amante, lo que quieras.

Pero como no funciona así se que tengo todo un año para seguir aprendiendo de mi misma, seguir buceando en mi inconciente, seguir llorando como histérica para sacarme -a la fuerza- la angustia que me perfora, y lograr sacarme esta espina del rechazo que es EL problema con Novio.



Asi que asi es como me encuentra este happy new year: con esperanzas, con alegría, sin bombacha rosa, sin Novio (que está de viaje), emocionada por vacaciones varias y con muchas expectativas de que este año -como lo fueron casi todos- va a ser el mejor de mi vida.

martes, 23 de diciembre de 2008

Siempre cinco para el peso

Soy una tarada, era obvio esto. Me emociono, y bum.

Ayer, cumple de Amiga Loca. Nos invitó a ambos, entre mucha otra gente. No se cual es su problema, no se si será mío, pero cuando hay mas gente le agarra la chiripiorca. Se aleja, ni que le ruegue me da un beso, me abraza. No si es que le da vergüenza, si le doy vergüenza, si no quiere parecer un meloso, si se siente incómodo. No pido una demostración pública de amor, por lo menos de cariño, ALGO.


¿Estoy tan mal, estoy tan loca?

lunes, 22 de diciembre de 2008

¿Coincidencia?

Situacion 1:
Todos los jueves Novio se reune a comer con sus amigos, siempre en la casa de uno diferente. Pero como el jueves cumplimos 1 año de novios, fuimos a comer y se perdió el último jueves del año. Ayer, hablando con un amigo de el, nos contó que estuvo buenisimo, que fueron a una quinta y la pasaron bárbaro. Se dió esta conversación:

Yo
Che, que mala suerte, fuiste a todas las cenas del año y te perdiste justo la última y encima estuvo buenisima!
Novio
No me importa, ¡me fui a comer con mi novia!



Situación 2:
Entre la cena del Jueves y el Sábado a la noche no nos vimos. Sábado a las 19 horas, recibo el siguiente mensaje:

Te extraño! venis a casa???
Situación 3:
Domingo 8.30 de la mañana. Nos despertamos y se empezó a quejar que, como estaba solo en su casa, no tenia comida para el mediodia.
Novio
Dale, no te vayas a tu casa, quedate aca y comemos juntos
Yo
No, me tengo que ir! Además cual es la diferencia, ¿que vas a tener: menos hambre, mas comida?
Novio
No, a vos!
Menos mal que sé que nunca podría entrar porque a las únicas páginas que entra es a Hotmail y mercadolibre, sino me estaría asustando...

martes, 16 de diciembre de 2008

Mi reino por un beso

Pero no por cualquier beso. Por esos besos del principio, el beso de aquella primera noche. De los que no querés que terminen nunca, que te movilizan e inmovilizan al mismo tiempo. De esos mágicos que te producen las famosas mariposas en el estómago. De esos que vuelven los días atrás, mas o menos 365 cuando Rubgier todavia no era Novio oficial pero casi casi, cuando a los 20 minutos de no vernos me llegaban sus mensajes de "te extraño", cuando sostenía que le traía buena suerte y yo le creia.

¿Dónde quedará toda esa magia de los primeros meses?
Perdida entre la rutina

viernes, 5 de diciembre de 2008

Fobia

Saltando de blog en blog me di cuenta de que, primero, prefiero leer blogs de mujeres (¿será porque me siento mas identificada?) como tambien me pasa con las cantantes (y no es por un feminismo caprichoso, simplemente me nace); segundo, leo mucho sobre mujeres en pleno pavor por el compromiso. Ahí si me siento reflejada, sin dudas. Yo solía ser de esas que no querian nada serio con nadie, que a mi me dejen en paz con mi ser, gracias. ¿Novio? NI NOMBRARLO. Si me gustaban un poco y me daban bola, se me evaporaba la emoción. En uno o dos días, asi de repente, no lo queria ni ver. Me pasó con mi primer beso -un bohemio que hacia malabares en una casa tomada, pero iba a un colegio privado carisimo-, con un compañero de colegio -con lo que me costó que se avive que me encantaba, para estar un mes juntos, que se vaya 15 dias de vacaciones, extrañarlo como loca y el mismo dia que volvía, atacarme con que no me gustaba mas-, y siguen las firmas. Estaba convencida de que el noviazgo no era para mi, nada de dar explicaciones ni repartir salidas, no. Estaba en la joda, y eramos varias de mis amigas en la misma asi que la pasabamos bomba. Despues de mucho tiempo me cansé de seguir pensando en la única persona con la que me había interesado enseriarme -obvio, KARMA, el estaba en otra- y dejé de disfrutar mi soltería para padecerla.

Hasta que un buen día, mejor dicho una buena noche, me cansé. "Basta, listo, esta es la mia, voy a dejar de buscar a mi principe azul y me voy a enfiestar sin importarme nada" Fiesta en el Club, sábado, empezaba con karaoke, bomba. Luego de que varios vasos de alcohol pasaran por mi mano, no se como empecé a hablar con un muchacho. Fachero, rugbier. Simpático. Chamuyero. No entiendo todavía como pero de hablar de facultad terminamos hablando de mi abuelo, de cosas de las que no suelo hablar con extraños en fiestas, ebria. Obvio, terminé chapando descontroladamente hasta las 6 de la mañana, cuando la única amiga que se quedo a hacerme la segunda me imploró que nos vayamos, previa pasada de celulares e invitación a tomar algo que yo rechacé con un argumento parecido a "no salgo con hombres, sola, nos vemos en la próxima fiesta". Los domingos solia apagar el celular, y cuando lo prendo a la noche tengo dos mensajes de Rugbier, uno pidiendome mi mail y otro diciendo algo asi como "estrella o no tenes crédito?" Esa semana me mandó un par de mensajes mas, todos chamuyo, no le creí ni una palabra. Es mas, ese fin de semana se fue a Córdoba y me mando un mensaje el martes diciendo que habia pensado todo el viaje en mi y mi respuesta fue "Si, claro, me imagino". Mucho tiempo después me enteré que era verdad, aunque esas primeras dos semanas para mi él había sido un descontrol de sábado por la noche y listo. Podrán adivinar el final: Rugbier al cabo de unos meses se convirtió en Novio. Justo al único al cual no le tenía ni un gramo de confianza. Justo cuando no me tenía un gramo de confianza.



Mi miedo al compromiso desapareció de mi vida recién cuando Novio apareció en mi vida, y no creo que haya otro remedio para esta fobia.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Las Redentoras

Venía en el colectivo desde la facultad a la oficina, y en la puerta nos regalan el diario El Argentino, donde encontré esta pequeña columna by Malizia que me pareció muy acertada, la comparto:



Las mujeres solemos tener la creencia de que nuestro amor va a obrar cambios en el otro. No el cualquier otro. En él, en nuestro hombre, pareja, marido, amante o novio. Seríamos como una Madre Teresa de las relaciones.
Como si al nacer nos hubieran puesto la capita de la Cruz Roja, y en nuestro moisés hubieran dejado un botiquín de primeros auxilios y la credencial de la Orden de las Redentoras.
Así empezamos relaciones con fe de que todo puede cambiar con nuestro amor. Reciente amor, atolondrado, ciego, juvenil, maduro, inconsciente o pasional. Y, por qué no, hasta pelotudo.
Las cosas que nos molesta, o que no nos gustan de tal o cual señor, serán borradas mágicamente con ternura y la constancia de estar junto a su lado brindándole cariño y comprensión. Algo así como esas pizarras magnéticas donde con solo mover algo se borra lo escrito.
Esas "cositas molestas" podremos sortearlas con la increíble fuerza de nuestro sentimiento. Y somos capaces de consumirnos en la hoguera de la espera de que esto pase.
Si notamos que bebe mas de lo normal, o si es muy protestón, nada cariñoso, mal humorado, obsesivo, sucio, vago y hasta mitómano, son detalles que al principio son lomos de burro, luego se convierten en picos difíciles de escalar. Y así pretendemos hacer lo imposible para que él cambie.
Pero nadie cambia por que otro lo desee, lo pida, lo suplique o lo imponga. Las personas no cambian, y si lo hacen es porque ellos quieren, y no porque nosotras queramos. Seguramente el que bebe seguirá bebiendo, y el que miente seguirá mintiendo. Y el que no es de dar caricias, no las dará.
En todo caso, algún cambio de nuestra actitud podría generar un cambio en el otro. Pero, también posiblemente no suceda nunca. Es mejor cuando la lista de las cosas que no nos gustan supera a las cosas que sí nos gustan, guardemos la capita, el maletín y digamos amablemente adiós, mientras arrojamos la credencial de redentora a la basura.