viernes, 5 de diciembre de 2008

Fobia

Saltando de blog en blog me di cuenta de que, primero, prefiero leer blogs de mujeres (¿será porque me siento mas identificada?) como tambien me pasa con las cantantes (y no es por un feminismo caprichoso, simplemente me nace); segundo, leo mucho sobre mujeres en pleno pavor por el compromiso. Ahí si me siento reflejada, sin dudas. Yo solía ser de esas que no querian nada serio con nadie, que a mi me dejen en paz con mi ser, gracias. ¿Novio? NI NOMBRARLO. Si me gustaban un poco y me daban bola, se me evaporaba la emoción. En uno o dos días, asi de repente, no lo queria ni ver. Me pasó con mi primer beso -un bohemio que hacia malabares en una casa tomada, pero iba a un colegio privado carisimo-, con un compañero de colegio -con lo que me costó que se avive que me encantaba, para estar un mes juntos, que se vaya 15 dias de vacaciones, extrañarlo como loca y el mismo dia que volvía, atacarme con que no me gustaba mas-, y siguen las firmas. Estaba convencida de que el noviazgo no era para mi, nada de dar explicaciones ni repartir salidas, no. Estaba en la joda, y eramos varias de mis amigas en la misma asi que la pasabamos bomba. Despues de mucho tiempo me cansé de seguir pensando en la única persona con la que me había interesado enseriarme -obvio, KARMA, el estaba en otra- y dejé de disfrutar mi soltería para padecerla.

Hasta que un buen día, mejor dicho una buena noche, me cansé. "Basta, listo, esta es la mia, voy a dejar de buscar a mi principe azul y me voy a enfiestar sin importarme nada" Fiesta en el Club, sábado, empezaba con karaoke, bomba. Luego de que varios vasos de alcohol pasaran por mi mano, no se como empecé a hablar con un muchacho. Fachero, rugbier. Simpático. Chamuyero. No entiendo todavía como pero de hablar de facultad terminamos hablando de mi abuelo, de cosas de las que no suelo hablar con extraños en fiestas, ebria. Obvio, terminé chapando descontroladamente hasta las 6 de la mañana, cuando la única amiga que se quedo a hacerme la segunda me imploró que nos vayamos, previa pasada de celulares e invitación a tomar algo que yo rechacé con un argumento parecido a "no salgo con hombres, sola, nos vemos en la próxima fiesta". Los domingos solia apagar el celular, y cuando lo prendo a la noche tengo dos mensajes de Rugbier, uno pidiendome mi mail y otro diciendo algo asi como "estrella o no tenes crédito?" Esa semana me mandó un par de mensajes mas, todos chamuyo, no le creí ni una palabra. Es mas, ese fin de semana se fue a Córdoba y me mando un mensaje el martes diciendo que habia pensado todo el viaje en mi y mi respuesta fue "Si, claro, me imagino". Mucho tiempo después me enteré que era verdad, aunque esas primeras dos semanas para mi él había sido un descontrol de sábado por la noche y listo. Podrán adivinar el final: Rugbier al cabo de unos meses se convirtió en Novio. Justo al único al cual no le tenía ni un gramo de confianza. Justo cuando no me tenía un gramo de confianza.



Mi miedo al compromiso desapareció de mi vida recién cuando Novio apareció en mi vida, y no creo que haya otro remedio para esta fobia.

1 comentario:

Unknown dijo...

Hey! me das ánimos! Yo soy de las qeu van al casamiento y cuando la novia tira el ramo lo recibo con un bate de baseball!! O por lo menos así era hasta ahora. A mi me pasó lo mismo, bahh me esta pasando jajaja pero no es mi novio (todavia) aunque es casi lo mismo. Congrats!!