Pero no por cualquier beso. Por esos besos del principio, el beso de aquella primera noche. De los que no querés que terminen nunca, que te movilizan e inmovilizan al mismo tiempo. De esos mágicos que te producen las famosas mariposas en el estómago. De esos que vuelven los días atrás, mas o menos 365 cuando Rubgier todavia no era Novio oficial pero casi casi, cuando a los 20 minutos de no vernos me llegaban sus mensajes de "te extraño", cuando sostenía que le traía buena suerte y yo le creia.
¿Dónde quedará toda esa magia de los primeros meses?
Perdida entre la rutina
martes, 16 de diciembre de 2008
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3 comentarios:
Uffffff vengo pensando mucho eso ultimamente, la magia dura tan poco...
LA magia dura lo que cada uno permita.
Si, la magia dura poco. Pero yo creo que hay que encontrarle la vuelta para que siga estando, porque si no saltaríamos de flaco en flaco el resto de nuestra vida. En algún momento la cabeza hace un click supongo. buuuuu durísimo este post de realidad cruda en las relaciones.
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